Alajuela es una ciudad luminosa, cálida y conectada con algunas de las experiencias más emblemáticas de Costa Rica. Su centro urbano reúne historia, gastronomía local, parques y el legado de Juan Santamaría, mientras que sus alrededores abren la puerta a volcanes, cafetales y naturaleza.
Es un destino práctico para quienes llegan al país y quieren combinar ciudad, cultura local y excursiones hacia el volcán Poás y otros paisajes del Valle Central.